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Neuromarketing. Ejemplos de éxito.

Ya te hemos hablado en Buda Marketing del maravilloso mundo del neuromarketing. Esta técnica aplica la neurociencia al terreno del marketing para medir la actividad cerebral de nuestros clientes a según qué estímulos, activando memoria y emociones.

Más del 85% de nuestras decisiones de compra son tomadas de forma inconsciente. El estudio de la neurociencia nos invita, por tanto, a bucear en este mundo de emociones que impulsan a nuestros clientes potenciales a adquirir nuestros productos.

Son muchas las empresas que han probado las mieles del éxito con esta técnica, y si bien podemos enumerar tan sólo algunas de ellas, te vas a quedar a cuadros con sus logros.

3 casos de éxito en neuromarketing. Ejemplos

Primero, mira este estudio

El primer ejemplo es uno de nuestros favoritos. El fabuloso James Breeze realizó un estudio en el cuál se basan gran parte de los banners y anuncios visuales que te encuentras (si te fijas a partir de ahora, verás que la gran mayoría cumplen su planteamiento).

Resulta que los rostros son capaces de guiar nuestro recorrido por el anuncio. Su estudio, con un test de 106 personas y la técnica del eye-tracking para medirlo, demostró que los puntos de calor cambian según la imagen.

Tenemos dos imágenes casi iguales con el mismo texto. En una, un bebé está mirando a cámara mientras que en la otra el bebé está mirando directamente al texto.

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¿Cuál es el anuncio que más conversiones tiene? Como puedes ver según los puntos de calor, es el segundo, ya que la mirada del bebé te invita a que leas el texto nada más llegar a él.

Deja que el cerebro complete la imagen

Como en una película de miedo o un vestido de noche, es mejor sugerir que enseñar. Lo es porque el cerebro tiende a completar la imagen, y lo hace siempre de la mejor forma posible. ¿Sabes qué es lo mejor de sentarse a tomar una cerveza en una terraza? El momento antes de probarla. Ese momento de calor sofocante, de risas con tus amigos, cuando llega el camarero con esa jarra fría, un poco de espuma cayendo a un lado y las burbujas bailando hacia el cielo. ESE MOMENTO es el reflejo de la tensión sexual no resuelta entre tú y tus deseos.

No vendas productos, vende emociones.

Mahou lo sabe, y por eso te invita a viajar a una charla con amigos (encima, amigos molones) con una de sus cervezas en la mano.

Lays

Nada, que no conseguían vender al sector femenino. Aunque en la actualidad el mundo fit ha llegado por completo a ambos sexos, es cierto que hubo una época en que eran las mujeres las que se sentían más reacias a comer entre horas.

Tras una investigación, llegaron a la conclusión de que la forma de hacer que las mujeres consumieran este tipo de artículos era que pareciesen más saludables.

¿Qué hicieron? Cambiar su estrategia de packaging. En lugar de bolsas amarillas, crearon una beige con imágenes de ingredientes que contenían sus productos.

Y pensarás: “qué tontería…”.

neuromarketing lays

Pues el caso es que lo consiguieron. El poder de los colores en este caso nos da una idea de lo influenciables que somos a ciertos tipos de estímulos. Cambiando un color agresivo por otro más neutro conseguimos que nuestra percepción del producto cambie.

(Aunque seguía engordando).

Beats by Dre

El ego vende.

Vas caminando hacia el Metro un lunes por la mañana. Lo haces al ritmo de dance/house, adornado con unos cascos Wireless Beats by Dre que, aunque algunos se empeñen en decir que son un poco horteras, su mayor atractivo es la atención que captan con su estética. De hecho, cuando entras al Metro y ves a alguien con unos cascos iguales en diferente color, le miras con un guiño de aceptación de la manada. Esa persona te regala una sonrisa pícara. Estáis en la misma onda.

El ejemplo típico de pertenencia a un grupo solemos encontrarlo con los consumidores de Mercedes, pero nos gusta el de estos auriculares por ser tan obvio y poco sutil. De hecho, el 98% de los videoclips que veas en donde salgan unos casos, estos serán Beats by Dre. Neymar los lleva. Cristiano los lleva. Nicki Minaj los lleva. Todos los famosos los llevan. Tú los llevas.

Y son caros, pero sentirte como en un videoclip de David Guetta mientras vas caminando por la calle no tiene precio.

Sturbucks y el marketing sensorial

Antes de centrarnos en este ejemplo, te haremos una pregunta fácil. ¿Qué vende Sturbucks? Seguramente, tu primera respuesta sea: “café”.

¿Estás seguro? Nosotros no.

La experiencia en esta cadena es maravillosa. Personalizas tu café más que el salón de tu casa, ¡y encima lleva tu nombre! Te sientas en uno de sus sillones, conectas su wifi, miras a través de la cristalera y como si una mano invisible te forzará, sacas el móvil para subir un ‘storie’ del momento a tu Instagram con el hastag #malviviendo.

Exacto. No te estás tomando un café, estás viviendo una experiencia Sturbucks.

La “culpa” de esto lo tiene Howard Schultz, el CEO de la compañía que comenzó siendo el director de marketing de la misma.

Cinnabon

En nuestro artículo donde te explicamos qué es el neuromarketing, te hablamos de los distintos tipos que existen. Entre ellos, se encuentra el neuromarketing kinestético, que engloba el tacto olfato y gusto.

Pues bien, puede que Cinnabon te suene de esas veces que tu avión sufre un retraso y te pones a dar vueltas por el aeropuerto en busca de algo que te distraiga. Esta cadena de quioscos te conquista mediante el olor, ya que utiliza el marketing olfativo para crear un agradable aroma que te enamore en cuanto pasas a su lado.

El día a día del neuromarketing. Ejemplos sin nombre

Sí, a diario sufrimos un bombardeo de marketing subliminal del que no somos demasiado conscientes. Los comercios invitan a la gente a comprar y no siempre lo hacen con descuentos o publicidad evidente. Te ponemos ejemplos:

  • Los alimentos de primera necesidad siempre estarán al final del local. Es el efecto Ikea. Cuanto más te hagan andar entre productos que te llaman a gritos suplicándote que les compres, más puntos tienes de caer en sus garras.
  • Te llevamos de nuevo a un supermercado, donde la música es relajante o simpática (Mercadooona, mercado-ona). Quieren que te relajes, que te sientas a gusto, que te tomes tu tiempo en definir una lista de la compra mental y en pensar que no estaría de más comprar algo de pescado por si tienes invitados. Ahora adéntrate en una tienda de ropa juvenil. Es raro que el de seguridad no te pida un carnet o te haga descuentos en copas nada más cruzar la puerta. La música es rápida, discotequera. Buscan fiesta, diversión, que te sientas en el lugar donde vas a usar sus productos. Buscan que no pienses y actúes. Sensación de rapidez.
  • ¡A tan sólo 0,99! Ese céntimo inexistente es el mejor vendedor de la historia. Sabemos el truco. Pero seguimos cayendo.
  • Cuanto más desordenado, más sensación de oferta. ¿Te has dado cuenta de que en rebajas hay productos desordenados de forma caótica? ¿No te sugiere que esos productos son mucho más baratos que su precio base?

¿Se te ocurre alguno más?

Neuromarketing. Ejemplos de éxito.
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