design thinking

Qué es design thinking, proceso y ejemplos

El éxito de las organizaciones está marcado por la investigación, la planificación, el seguimiento y el control de sus proyectos. Para ello, se deben diseñar las ideas, transformarlas y darles la forma para desarrollar productos o servicios competitivos que satisfagan las necesidades de los clientes y usuarios. En este artículo vamos a referirnos al Design Thinking y cómo este puede generar un valor agregado para el logro de las metas propuestas de la empresa o para el emprendedor, aprovechando  al máximo los recursos tecnológicos, financieros y humanos.

¿Qué es Design Thinking?

Los avances tecnológicos y la globalización demandan cada día el surgimiento de emprendedores y gerentes con aptitudes más competitivas, creativos en el trabajo y sobre todo preparados con una visión de negocio adaptada al entorno. Es aquí donde entra en juego el Design Thinking.

El Design Thinking, o pensamiento de diseño, consiste en desarrollar un proceso de trabajo que permita crear nuevas oportunidades de servicios o productos para implementar estrategias viables de negocio, del tipo “ganar – ganar”. Es decir, el Design Thinking tiene como objetivo satisfacer las necesidades de un grupo de usuarios y obtener a la vez una oportunidad para competir efectivamente dentro del mercado.

En este sentido, el Design Thinking trata de analizar una determinada situación teniendo en cuenta cada detalle. Con ello se busca diseñar soluciones creativas, evaluarlas con los consumidores y tomar decisiones para aplicar una estrategia de negocio viable y aceptable para el cliente.

Tanto para el personal de línea de mando como para los emprendedores, la aplicación de la metodología Design Thinking será de gran utilidad para empatizar con los usuarios y evaluar problemas. De esta manera se puede tener un mejor conocimiento de la situación actual de su emprendimiento y crear soluciones efectivas para suplir las necesidades del público objetivo.

Sin duda alguna, esta metodología es un apoyo para enfrentar situaciones adversas de una manera innovadora, ofreciendo soluciones integrales y aprovechando al máximo los recursos con los que se cuenta.

En resumen, se trata de identificar un problema y analizar cada uno de sus elementos para pensar en varias soluciones posibles. Dichas soluciones se analizan conjuntamente con los consumidores finales con el fin de escoger la mejor opción, garantizando así la obtención de los mejores resultados y el cumplimiento de los objetivos trazados.

Características del Design Thinking

La metodología del de Design Thinking se caracteriza por:

  • Llevar a cabo un estudio de las personas. El Design Thinking busca tomar en cuenta las necesidades de los usuarios, más como seres humanos que como consumidores finales. El propósito es poder crear productos o servicios que satisfagan sus necesidades tomando en consideración las diferentes cualidades personales (edad, sexo, status social, gustos, entre otros).  Desde este punto de vista, todo el proceso de Design Thinking  debe estar enfocado en  ese posible consumidor.
  • Ejecutar procesos asertivos. El Design Thinking considera y analiza cada una de las opciones disponibles para la resolución de problemas. De esta manera, se busca ejecutar los procesos más adecuados  y asertivos para el óptimo desarrollo de cada una de las etapas de esta metodología. Ésta es una característica que está relacionada con una comunicación eficaz, tanto en las habilidades interpersonales con el equipo de trabajo, como con los clientes.
  • Practicar la comunicación efectiva. Al aplicar esta metodología, se trata de comunicar el proceso de  una lluvia de ideas  de manera visual, involucrando a todo el equipo de trabajo, empleando para ellos imágenes  creativas en base a experiencia y hechos reales.
  • Contar con un equipo de trabajo apropiado. Para  asegurar el éxito del Design Thinking, es fundamental contar con equipo de trabajo con experiencia en varias áreas, esto con el fin de crear un abanico de ideas innovadoras. Se hace necesaria la participación de sus integrantes dando sus puntos de vistas y lo que se espera lograr.  La intención es que surjan las mayores ideas posibles.
  • Experimentar. Para asegurarse de que se ha escogido la mejor idea, el Design Thinking busca  tener algún prototipo que permita proyectar la mejor solución a un problema.  Esta característica se centra en evaluar la introducción de un producto o servicio en el mercado y poder realizar los ajustes necesarios en una etapa inicial, que no generen más costos a la empresa.  Se trata de un ensayo para afinar los detalles necesarios para la comercialización final de una idea.
  • Llamar a la acción. Se trata de motivar e involucrar en la acción al equipo de trabajo durante el desarrollo del producto final. Una vez efectuados todos los ajustes, el Design Thinking se caracteriza por ejecutar las acciones que sean necesarias para iniciar la comercialización del producto o servicio.  

Etapas del Design Thinking

A continuación te explicamos cada una de las etapas que se llevan a cabo para el desarrollo exitoso del Design Thinking:

  1. Empatía

En primer lugar se debe tener claro quiénes son los usuarios objetivos de nuestra empresa, es decir hacia quiénes está dirigido todo el desarrollo del Design Thinking.  Para ello se hace necesario evaluar las cualidades afines de los consumidores, así como el entorno donde se desenvuelven.

Durante esta etapa se busca evaluar el segmento de la población al que va dirigido el producto o servicio que queremos innovar, con el fin de procurar satisfacer las necesidades de los usuarios. Empatizar es ponerse en el lugar de los potenciales clientes para detectar sus  emociones, necesidades y expectativas.

Para desarrollar esa empatía se requiere el apoyo de técnicas de investigación  de mercado, como por ejemplo encuestas, conversacioness, grupos de discusiones o estadísticas,  por nombrar algunas. Esta empatía es una característica obligatoria para una agencia de marketing digital o cualquier servicio enfocado en un publico objetivo

  1. Decidir

En base a la información recopilada en la etapa anterior, en este punto se generará una o varias ideas para decir en equipo aquella que sea la más viable e ir priorizando las acciones a tomar.

Para el éxito de esta fase se requiere de un pensamiento creativo y de liderazgo, de esta manera se podrán tomar decisiones de acuerdo a los problemas detectados.

  1. Innovar

Una vez que se ha conocido a los usuarios y sus necesidades, la siguiente etapa consiste en generar una “lluvia de ideas” (conocida también como “brainstorming”). Con ella se podrán ir identificando nuevas soluciones, buscando diferentes alternativas para solucionar un problema.

En esta fase de innovación se da prioridad a las ideas más factibles de ejecutar.  Para lograr el objetivo se hace necesario el trabajo en equipo, donde cada participante dé su aporte a los temas que se discuten.

  1. Crear Prototipo

De las ideas concretadas, se genera un prototipo del producto o servicio, en cantidades limitadas y a un costo bajo. No hace falta introducir materiales de alta calidad, lo que se quiere es crear un modelo de prueba y que no signifique grandes inversiones.

En algunos casos se pueden evaluar los prototipos dentro del mismo equipo de trabajo o  en un reducido grupo de personas.  Esta etapa es totalmente experimental, ya que permite analizar la recepción de los productos para detectar los cambios que sean convenientes realizar en función de la experiencia de los usuarios.

  1. Testear

Se trata de introducir el prototipo creado e ir evaluando su aceptación para realizar los ajustes que se consideren.  En este punto también se inicia una nueva fase de empatizar para ir afinando más las ideas y modificar o crear los prototipos que sean necesarios.

El objetivo es evaluarlas ideas propuestas directamente con los usuarios, hasta alcanzar la mayor atención, receptividad y aceptación.

Casos de éxito de Design Thinking

A lo largo de los años se ha comprobado el éxito del Design Thinking. A continuación te comentamos sobre algunas empresas que han aplicado esta metodología y han obtenido increíbles resultados.

  1. Netflix

Esta afamada empresa norteamericana, la cual es conocida por la venta de servicios de entretenimiento audiovisual, mantiene una aplicación constante de Design Thinking en todos sus procesos. Esto les permite ofrecer una mejor experiencia al usuario.

Uno de los problemas detectados con sus clientes era la búsqueda de películas entre cientos de opciones, lo que les permitió establecer un menú de sugerencias de películas  de acuerdo a la preferencia y gustos de cada usuario.

En base a sus estudios del mercado, Netflix sugiere películas con temáticas semejantes y proyecta una antesala de episodios en las series que sus usuarios ya han comenzado a disfrutar.

  1. Airbnb

Se trata de una plataforma dedicada a la oferta de hospedajes turísticos. En sus comienzos, la empresa no lograba los objetivos que se había planteado.  Sin embargo, una vez que su personal decidió realizar estadística de mercado para conocer las expectativas tanto de los clientes (demanda) como de los propietarios de los inmuebles (oferta), pudieron descubrir sus debilidades.

Esto les permitió hacer los cambios necesarios en su página para ofrecer servicios que satisfagan las necesidades de su público objetivo, logrado así  la meta planteada.

¿Cómo impulsar el Design Thinking en tu empresa?

En líneas generales, se puede decir que el liderazgo es la clave para impulsar el Design Thinking entre los trabajadores de una empresa o negocio. Un buen líder transmite adecuadamente su visión, incentiva a cada uno de sus trabajadores y se involucra de manera activa en el proceso de generación de ideas.

Si quieres comenzar a aplicar e incentivar el Design Thinking en tu empresa, comprométete con tu liderazgo. Al hacer esto verás increíbles resultados.

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