La ética empresarial no es una opción, es tu camino hacia el éxito

Las personas cambian. Los trabajadores cambian. Los empresarios, por ende, también. Olvídate del modelo de trabajo de los años 80, porque ya no funciona. Si piensas que el valor último y prioritario de un negocio está basado exclusivamente en números, a lo mejor es que no tienes muy bien diseñada tu estrategia. Te invitamos a que abras los ojos: bienvenido al valor de la ética empresarial.

Ética empresarial. Sí. Estas dos palabras conseguirán que tus empleados estén más motivados. También conseguirán que tus clientes fidelicen. Suma. ¿Qué obtienes? ÉXITO.

A los trabajadores de ahora les gusta pensar, no cumplir órdenes

La forma de pensar ha evolucionado a la vez que lo ha hecho la manera de interactuar con nuestro entorno. En un mundo globalizado y expuesto a la sobreinformación, que no apuestes por un modelo de comunicación abierta en tu empresa es como trabajar con papel y boli en lugar de con ordenadores.

A tus empleados no les gustan las jerarquías, ni los horarios exclavizantes, ni el blanco y negro, ni la verticalidad. Algo ha cambiado en ellos. Los trabajadores de hoy en día son creativos, les gusta nadar entre los grises, compartir ideas, aprender del de al lado. Les gusta que su jefe les tenga en cuenta y les escuche, y se están reivindicando para que así sea.

La cultura empresarial ha cambiado y los modelos de organización son solo una sombra de lo que eran antes. La comunicación interna y horizontal como base del trabajo en equipo da igual importancia al avance económico en la empresa como a la inversión en la formación de los empleados. = ÉXITO

Compartir información, evitar la desmotivación, potenciar la gestión del conocimiento, fomentar la innovación desde dentro y favorecer la integración de los miembros del equipo. Todo ello se ha convertido en el nuevo mantra de las empresas que saben que sus empleados son parte del éxito. = MAYOR PRODUCTIVIDAD

Pero sé lo que estás pensando. Si hablamos de empresa no hablamos de corazones, sino de números. Hay muchas razones por las que apostar por valores éticos en la empresa es apostar al número ganador. Sigue leyendo, porque si sigues dando palmaditas al trabajador que más calienta la silla, algo estás haciendo mal.

Según datos de la consultora LRN:

En nuestro país solo el 18% de los empleados dice sentirse comprometidos con la empresa en la que está trabajando, el 62% dice no estarlo y un 20% declara que no solo no está comprometido sino que intenta sabotear a la empresa desde su puesto de trabajo.

etica empresarial

El trabajador motivado trabaja el doble

Es de cajón, pero aún sigue habiendo directivos a los que les cuesta entenderlo. Hagamos un esfuerzo de imaginación: ¿cómo trabajarías mejor, en un empleo donde no aprendes y notas que involucionas, o en uno donde apuestan por tu formación, te sientes cada día más preparado y te dejan poner tus conocimientos en práctica? Hay todavía quien se ve reticente a enseñar a sus trabajadores, por miedo a que esa formación les capacite para un puesto mejor.

Señor director, ¿cree usted que voy a querer irme de un trabajo donde cada día aprendo más y más y siento que crezco personal y profesionalmente?

No seamos hipócritas, trabajamos mejor cuando algo es nuestro. Hacer que nos sintamos parte de algo nos gusta. Involucra a tus empleados. Deja que aporten ideas, que piensen, que se motiven. No tengas miedo a que se mojen, porque ellos son parte de tu empresa. Siento decírtelo, pero sin tu ejército no serán capaz de ganar ni una sola batalla. Forma un equipo.

iWorker, el nuevo trabajador inteligente

El término iWorker, definido por la empresa RICOH, describe a este tipo de empleados como: “Trabajadores fiables y bien preparados que tienen acceso las 24 horas del día a toda la información necesaria para satisfacer las necesidades de la compañía y de los clientes”. En nuestro idioma: generamos soluciones y las compartimos con la empresa.

No hablamos de una anarquía empresarial. Sería absurdo pensar que sin una cabeza visible en la empresa, los empleados fuesen a trabajar en un objetivo común y en el camino correcto. Tus empleados necesitan un/a guía que les eche broncas cuando lo merecen y les dé palmadas en la espalda cuando lo necesitan, es decir, que les enseñe. Vivimos en un modelo de adhocracia: no motiva la supervisión y el control de los altos mandos, motiva el trabajo en equipo y tener un líder o gerente que facilite la negociación y la resolución de problemas de forma conjunta. Gustan las empresas que apuestan por una ética empresarial desde dentro hacia afuera.

Si me escuchas, me esfuerzo en pensar. Si pienso, crezco. Si crezco, mi autoestima sube. Si creo en mí mismo, seré un valor para tu empresa.

Aquí es donde diferenciamos dos palabras que nada tienen que ver entre sí, pero que normalmente tienden a confundirse:

  • Jefe.
  • Líder.

etica en la empresa

Puede ser que la problemática sea meramente semántica. ¿Por qué lo llamamos jefe cuando queremos decir líder? ¿Qué es lo que necesita realmente una empresa: una persona que mande o una persona que ayude a los demás a sacar su máximo partido y rendimiento?

Ética empresarial = confianza + colaboración + implicación

¿Sabías que un empleado que se siente respetado tiende a compartir sus conocimientos con sus superiores y compañeros? Esto se debe a que pierde el miedo a que otros se apropien indebidamente de sus conocimientos. Si te sientes parte de la empresa y notas que eres una pieza importante del engranaje, no tendrás miedo a compartir lo que sabes.

De la mano no te pierdes. Olvídate de ir al unísono si cada empleado va por un camino distinto y a velocidades diferentes. Fomenta la comunicación, la confianza y las críticas constructivas. Un trabajador se implicará el doble en un ambiente de confianza. Les gustará saber que su opinión puede ayudar a mejorar.

Dime con quién vas y te diré quién eres. La ética empresarial de cara a tus clientes.

Tu empresa no puede tener una moral si tus empleados no la tienen. Una vez que has puesto tus ganas y esfuerzo en un equipo humano respetable y respetado, sabrás que esa ética empresarial será también trasladada a tus clientes.

Cuando en una organización prima un respeto por los valores empresariales, es difícil que los empleados tiendan a corromper ese ámbito. Que un líder fomente en su equipo valores como la honestidad, la lealtad y la responsabilidad es vital para ayudar a la empresa a alcanzar un estatus de negocio confiable.

Y sí… la ética vende

Olvídate de la idea de que para ser empresario no puedes tener moral. Hacer negocios no es sinónimo de pasar por encima de cualquier cadáver para conseguir beneficios empresariales. Es más, tus clientes ya no solo te compran, tus clientes ahora también te valoran, y jamás te consumirán si lo hacen con un 1 sobre 10.

Y más vale que te lo tomes en serio, porque por mucho que te gastes dinero en una campaña donde tus potenciales clientes salgan sonriendo, no te valdrá de nada si las conversaciones reales entre ellos dicen lo contrario. Y es que ahora los usuarios se hacen oír. Todos los elementos que componen la imagen corporativa de tu empresa no te servirán de nada si luego no te aceptan. Respeta y serás respetado.

La imagen positiva de la ética empresarial de cara al usuario

Con el nacimiento de las redes sociales y las opiniones sin filtro, una buena imagen debe ser prioritaria en una empresa. Valores como la honestidad y la transparencia se ponen al mismo nivel de otros como la calidad del producto. Este tipo de activos intangibles perduran en la mente de los usuarios como hojas perennes.

Este componente ético de la empresa tiene mucho que ver con la misión que esta quiere desempeñar tanto dentro de su sector como en la sociedad en general. Está demostrado: las empresas que se ajustan a códigos deontológicos tienen mayor éxito.

Escríbelo. Ten tus 10 mandamientos empresariales y deja que tus empleados accedan a ellos. Apuesta por tu negocio, pero hazlo bien.

La ética empresarial no es una opción, es tu camino hacia el éxito
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